Al conmemorarse en el año 2025 el aniversario del Concilio de Nicea, es fundamental preguntarse por la relevancia de la doctrina conciliar que definió el camino trinitario y cristológico en la antigüedad, con sus repercusiones filosóficas e históricas para la humanidad. El Concilio de Nicea (325 d.C.) no solo marcó un hito en la historia de la teología cristiana, sino que también tuvo un impacto en la filosofía, la política, la sociología, el derecho y el arte. Etimológicamente, la palabra Concilio aparece en latín como concilium: que se puede traducir por colectivo, es decir, el conjunto de personas que participan de una misma acción para un fin común. 

El ímpetu de libertad, entendida como autogobierno individual, se sustenta en cualidades humanas fundamentales como el silencio, la habilidad para tomar distancia y el sentido de trascendencia. Dentro de esta libertad, el acuerdo de respeto por las normas colectivas es necesario para cualquier tipo de convivencia. Así, los trascendentales filosóficos como la verdad y unidad ofrecen un oxímoron que integran lo opuesto para una síntesis creativa, enriquecedora y generadora de conocimiento. 

Esta convocatoria busca reunir manuscritos que analicen el Concilio desde perspectivas interdisciplinarias, abarcando implicaciones teológicas, filosóficas, históricas, jurídicas, estudios del arte y su influencia contemporánea. También se recibirán otras investigaciones que amplíen la comprensión del legado del Concilio de Nicea. 

Publicado: 30-06-2025